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Recuperando caminos y paisajes: voluntariado en alta montaña

Kilian Jornet Fundation
septiembre 2, 2025
Kilian Jornet Fundation
septiembre 2, 2025

Este verano, el tramo del Sendero 119 que une el Refugio de Malniu con el Estanque de Malniu, uno de los más concurridos de la zona, ha sido restaurado gracias a dos acciones de voluntariado impulsadas por la Fundación Kilian Jornet. La intervención se enmarca dentro del proyecto Restore the Trails, cuyo objetivo es recuperar caminos y zonas degradadas en entornos de montaña, preservando sus valores naturales, paisajísticos y culturales.

Este trabajo también forma parte del proyecto subvencionado por la Generalitat de Catalunya titulado: “Conservación y compatibilización de usos en la alta montaña del EIN Tossa Plana de Lles y Puigpedrós y en el EIN Tossals de Isòvol y Olopte”, que interviene en espacios protegidos de la red Natura 2000. El objetivo es implicar a la población local en la conservación de los espacios naturales, donde viven especies como la perdiz blanca y el gallo rojo, y promover un uso público compatible con la preservación de la biodiversidad.

Las acciones han contado con la colaboración de Voiles, Túneles del Cadí, el Centro Excursionista de la Cerdanya (GREC), Cerdanya Acción por el Clima y con el apoyo de la empresa especializada en restauraciones Geosilva, así como la colaboración del Ayuntamiento de Meranges y la asociación Paisatges Vius. Esta combinación de esfuerzo voluntario, experticia técnica y apoyo institucional ha permitido garantizar una restauración efectiva y sostenible del camino.

Recuperando el Sendero 119 en la Cerdanya

El 19 de junio, un grupo de voluntarios se reunió en el Refugio de Malniu para iniciar la primera acción de restauración del Sendero 119, el tramo que conecta con el Estanque de Malniu. Con la colaboración de Voiles y Túneles del Cadí, la jornada se centró en recuperar un tramo de 90 metros del camino, que presentaba erosión y piedras sueltas que dificultaban el paso y ponían en riesgo la seguridad de los excursionistas.

Posteriormente, el 30 de agosto, se llevó a cabo una segunda acción con el apoyo de GREC y Cerdanya Acción por el Clima, que reforzó los trabajos realizados en junio, consolidando la restauración y el mantenimiento del primer tramo del camino para garantizar su durabilidad y un uso público sostenible.

Durante ambas jornadas, los voluntarios trabajaron con dedicación retirando piedras sueltas y reestructurando el camino. Además, se construyeron escalones naturales de piedra para estabilizar el terreno y evitar la erosión, respetando el entorno y la vegetación de alta montaña. Durante la intervención también se cerraron varios atajos y trazas paralelas que se habían formado alrededor del camino principal, ya que podían interferir con la fauna local y degradar los hábitats frágiles cercanos al Estanque de Malniu.

El impacto del voluntariado en la naturaleza

Las acciones de voluntariado han dejado un impacto visible tanto sobre el Sendero 119 como en el entorno natural. Este tramo, muy concurrido por excursionistas, está ahora más seguro y mejor organizado, con la erosión reducida y los hábitats frágiles cercanos al Estanque de Malniu más protegidos.

Además, los voluntarios y la comunidad local han tenido la oportunidad de aprender de manera práctica y participativa sobre la conservación de alta montaña, generando una sensibilización ambiental que refuerza el vínculo entre las personas y la naturaleza que les rodea.

After
Before

Antes:

  • Camino erosionado e irregular, con piedras sueltas.
  • Riesgo de accidentes por desniveles inestables.
  • Pasos fuera del camino principal, con impacto negativo sobre la vegetación y la fauna.

Después:

  • Terreno limpio y reestructurado con escalones naturales de piedra.
  • Mejora sustancial de la seguridad y funcionalidad del camino.
  • Integración paisajística y conservación del suelo.
After
Before
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Before

Restauración en primera persona

Para entender mejor cómo se llevan a cabo estas restauraciones y qué papel tiene el voluntariado en el proyecto, hablamos con Jordi Tutusaus, técnico restaurador de caminos de Geosilva, la empresa que colabora en la restauración del Sendero 119.

¿Qué papel tiene el voluntariado en este proyecto?

«El voluntariado es clave para llevar a cabo estas acciones. Sin la participación activa de la ciudadanía sería muy difícil restaurar los caminos de manera eficiente y con impacto social.»

¿Qué aprenden las personas participantes?

«Aprenden técnicas de restauración de caminos y conocen mejor los ecosistemas de alta montaña, su fragilidad y cómo conservarlos. Es una experiencia muy educativa.»

¿Cómo ayuda esto a crear conciencia ambiental entre la ciudadanía?

«Participar directamente en la conservación del territorio permite que las personas vean de primera mano los efectos de la erosión y la degradación, y cómo sus acciones pueden marcar la diferencia. Esto genera un vínculo emocional con la naturaleza y fomenta el respeto por los espacios protegidos.»