Ir al contenido principal

Restaurar transforma: cuando restaurar un camino también te transforma por dentro

Anna González Manjón
octubre 16, 2025
Anna González Manjón
octubre 16, 2025

Este fin de semana hemos vivido una experiencia que nos ha cambiado la perspectiva a muchos de nosotros. Lo que empezó como una sencilla acción de restauración de caminos se transformó en algo mucho más profundo: comunidad, conexión, naturaleza, resiliencia… y amistad.

La Transpirenaica Social Solidaria (TSS), la plataforma de rutas Wikiloc y la Fundación Kilian Jornet nos unimos para organizar un “stage” de fin de semana con jóvenes en situación de vulnerabilidad. ¿El objetivo? Convertir el proyecto Restore the Trails en una experiencia transformadora, donde no solo restauramos caminos, sino que nos restauramos a nosotros mismos y fortalecemos nuestra conexión con la naturaleza.

Una gran compenetración

El punto de encuentro era el refugio Cap de Rec, en el Espacio Natural Protegido de la Tossa Plana de Lles i Puigpedrós, donde la Fundación Kilian Jornet desarrolla un proyecto de conservación. Allí nos esperaba Jordi, técnico especialista en mantenimiento de senderos:

“Todos los caminos necesitan ser restaurados. Están ahí desde antes que las carreteras; hay que mantenerlos como parte del patrimonio histórico y natural.”

El método de la TSS consiste en dar a los jóvenes responsabilidades reales, empoderarlos a través de la acción. Así, cada participante asumió un rol. Mahamadou, al que llamábamos Baldeh, estudiante de jardinería, enseguida se unió a Jordi como ayudante. Él también ha trabajado con piedra seca:

“Todas las piedras sirven, pero no en todos los sitios. Hay que buscar el lugar correcto para cada una.”

Con esfuerzo y risas, fuimos limpiando el camino, construyendo rompeaguas y escalones de piedra seca. Tres horas pasaron volando. Al final, miramos atrás y vimos el trabajo hecho: tres rompeaguas, dos tramos escalonados… y una profunda sensación de orgullo colectivo.

Por la tarde, Eudald, biólogo de la Sociedad Catalana de Herpetología, nos acompañó en el regreso al refugio, mostrándonos rastros que podíamos encontrar en la montaña. Aunque no viéramos animales, estábamos rodeados de ellos: marmotas, zorros, martas… e incluso aprendimos a distinguir qué tipo de roedores había según cómo las piñas habían sido comidas.

Isma era el joven coordinador de la ruta, que nos guiaba gracias a Wikiloc. Salah y Sonita iban al final del grupo, encargados de que nadie se quedara atrás. Wikiloc, además de ofrecer la tecnología de seguimiento del recorrido, patrocinaba la acción:

“Un privilegio formar parte de una acción con doble impacto positivo. Escuchar las historias de estos jóvenes y ver cómo, en solo un fin de semana, la naturaleza se convierte en un espacio de acogida y transformación, emociona profundamente. Con acciones así, Wikiloc no solo restaura caminos, también ayuda a restaurar vidas.”




Powered by  Wikiloc

Reflexionemos juntos

El día pasó volando. Al anochecer, ya estábamos en el refugio, a punto de cenar. El cielo estrellado era impresionante; muchos venimos de Barcelona, y esto no se ve a menudo. La paz y la quietud de la montaña invitan a reflexionar. Antes de dormir hicimos el cierre del día. María, que estudia educación e integración social, lideró la conversación:

“¿Qué hemos aprendido hoy? ¿Qué nos ha sorprendido?”

Hay que estar con gente diferente para aprender, pensé. Y en solo un día había escuchado muchas historias: duras, sí, pero también llenas de fuerza y esperanza.

El domingo amaneció tan luminoso como el día anterior. Tras el desayuno, hicimos una caminata hasta el Lago del Orri, un lago glaciar rodeado de bosque. En un claro, Núria Burgada, educadora de la Fundación Kilian Jornet,  nos guió en una sesión de meditación al aire libre:

“Somos parte del bosque. Sin sus recursos no podríamos sobrevivir: nos alimenta, nos da agua, respiramos gracias a él. No somos un elemento externo a la naturaleza, somos naturaleza. Y sólo si la conocemos, podremos quererla y protegerla.”

Cada uno eligió un ser que lo representara. María escogió la flor de loto: “Nace en el barro, pero cuando florece, lo hace blanca y fuerte”. Imelda eligió el gato, Malena el tigre. Mientras caminábamos de vuelta, hablábamos de todo: de dónde venían, qué soñaban, qué querían alcanzar. Todos con diferentes mochilas… pero nadie se quejaba del peso. Era parte del camino. Y pensé: qué distintas son nuestras mochilas, y qué fácil es olvidarlo.

De regreso al refugio, después de comer, hicimos el cierre del fin de semana. María volvió a lanzar las preguntas:

“¿Qué nos llevamos de estos días? ¿A qué me comprometo?”

Vaina, Lesy y Fátima hablaron de la naturaleza, de conocerla más, de apreciarla y protegerla:

“Aprender a cuidar la naturaleza.”

“No rendirme.”

“Seguir caminando.”

Y yo, ¿qué me llevo? Me llevo sus historias, su resiliencia, su manera de mirar el mundo con esperanza. Me llevo la conciencia de nuestros privilegios y la certeza de que todos, en algún momento, somos vulnerables. Todos tenemos que quitar piedras que ya no nos sirven para poder avanzar. Me llevo también un compromiso: hacer visibles sus historias y crear más espacios donde compartir mochilas y caminos.

El lema del fin de semana era “Restaurar para transformar”, y ahora entiendo su sentido. No se trataba solo de transformar a los jóvenes, sino de transformarnos todos: como personas, como comunidad, como sociedad.

Restaurar caminos, restaurar vínculos, restaurar conciencias

Gracias a Irene, Eulàlia y Ramon, de la Transpirenaica Social Solidaria, por abrirnos su comunidad; y al equipo de Wikiloc por hacer posible esta experiencia. Y a todos los jóvenes: Salah, Fátima, Isma, Imelda, Maria, Malena, Sonita, Vania, Lesy, Mahamadou, Oslay, por la fuerza que transmiten. Nos fuimos con las manos llenas de barro… y el corazón lleno de aprendizaje.

After
Before

Construcción de 3 canales de drenaje y dos secciones de escalones.

Fotos de @_avisuals