¿Cómo puedo ayudar a preservar los espacios de montaña?

Cuando vas a la montaña

  • No dejes ningún rastro. Llévate todos tus residuos, y los que encuentres, recíclalos. (++ https://plogga.se).
  • Explora las montañas que tienes más cerca y utiliza transporte de bajo carbono para tus aventuras.
  • Respeta la vida silvestre. Guarda silencio, no te acerques a los animales y no te lleves flora. Algunas especies pueden ser perturbadas por la presencia humana; infórmate sobre si la actividad que quieres realizar está permitida en este periodo para la protección de la biodiversidad.
  • Cuida la abrasión de la tierra; según la calidad de la tierra y la frecuentación no debes salir de los caminos o adentrarte en algunas zonas. ¡Infórmate!
  • Realiza trabajo voluntario para preservar la montaña local, arreglando caminos, reforestando, restaurando parajes naturales… (++ environmental works )
  • Si asistes a competiciones o eres un organizador, un club deportivo o un fabricante de material deportivo, comprométete a seguir este modelo deportivo más sostenible. (++ MOUNTAIN FRIENDLY CHART)

Cuando comes

  • Hacerlo en la parte baja de la cadena alimentaria. Eso significa comer principalmente a base de plantas: frutas, verduras, granos y frijoles. Reducir el consumo de carne (sobre todo roja) y lácteos, así como los alimentos procesados. (++ https://ourworldindata.org/environmental-impacts-of-food https://www.tandfonline.com/doi/pdf/10.3402/fnr.v58.20687 )
  • Consume alimentos de temporada, y mejor si son orgánicos y producidos localmente. (++ El transporte de alimentos desde lejos, especialmente por avión, o los alimentos pesados y los envases utilizan gran cantidad de combustibles fósiles para el transporte y para la refrigeración para evitar que los alimentos en tránsito se estropeen). Consumir alimentos no estacionales producidos localmente, para crear las condiciones de crecimiento (calor y luz), podría dejar una gran huella.
  • Compra alimentos a granel, siempre que sea posible, con tu propio saco reutilizable.
  • ¡Cómete todo lo que compras! Reduce el desperdicio de alimentos planificando las comidas con antelación, congelando el exceso y reutilizando las sobras.
  • Si es posible, haz compostaje de los desechos de comida.

Cuando compras

  • ¡Piensa en las tres R! Reduce: compra menos artículos que duren más tiempo. Repara en lugar de comprar un artículo nuevo. Recicla el resto de los desechos.
  • Compra artículos de segunda mano o reciclados. Echa un vistazo a las tiendas de segunda mano de tu alrededor, los mercados locales o grupos de compraventa de la comunidad en la que vivas.
  • Comparte (tanto el material, la ropa y los artículos que tienes como el transporte).
  • Lava la ropa con agua fría.
  • Lleva tu propia bolsa reutilizable cuando vayas a comprar.
  • Evita los artículos con exceso de embalaje, especialmente el plástico.
  • Si compras electrodomésticos, iluminación o equipos de oficina o electrónicos, busca los productos que están certificados por ser más eficientes desde el punto de vista energético (Energy Star).
  • Apoya y compra a empresas que sean ambientalmente responsables y sostenibles. ¡La mayoría de ellas tienen en su web información sobre sus programas de sostenibilidad! ¡Búscala!
  • No solo los productos físicos tienen una huella ecológica: los bancos, las aseguradoras o los servicios en línea también dejan una huella de carbono y tienen un gran poder, al invertir en diferentes mercados. Averigua dónde invierten tu dinero y cámbiate a compañías que inviertan de acuerdo con tus valores.

En casa

  • Haz una auditoría energética de tu casa. Te mostrará cómo utilizas o malgastas la energía, y te ayudará a identificar cómo ser más eficiente en su uso.
  • Aísla mejor tu casa para no tener pérdidas de temperatura, y, si estás construyendo, piensa en una vivienda pasiva.
  • Cambia las bombillas incandescentes (que malgastan el 90% de su energía en forma de calor) por diodos emisores de luz (LED). Aunque los LED cuestan más, usan un cuarto de la energía y duran hasta 25 veces más. También son preferibles a las bombillas compactas de lámparas fluorescentes (CFL), que emiten el 80% de su energía en forma de calor y contienen mercurio.
  • Apaga las luces al salir de la habitación y desenchufa los aparatos electrónicos cuando no estén en uso.
  • Apaga el calentador de agua.
  • Instala un cabezal de ducha de bajo flujo para reducir el uso de agua caliente. Tomar duchas más cortas también ayuda.
  • Baja el termostato en invierno y súbelo en verano. Utiliza menos aire acondicionado en verano; en su lugar, opta por los ventiladores, que requieren menos electricidad, o piensa otras formas de vencer el calor sin aire acondicionado.
  • Verifica la procedencia de la electricidad de tu casa. Si proviene de combustibles fósiles, cámbiate a un proveedor de energía limpia que utilice energías renovables. (++ Green-e.org)
  • ¿Viajas a menudo? ¡Aplica estas mismas medidas cuando estés fuera de casa! Recicla, busca alojamientos con una baja huella de carbono y opta por la forma más ecológica de desplazarte.

Transporte

  • Conduce menos. Camina, utiliza el transporte público, comparte el coche o ve en bicicleta hasta tu destino cuando sea posible. Esto no solo reduce las emisiones de CO2, sino que también disminuye la congestión del tráfico y el ralentí de los motores que lo acompañan.
  • Si vas a conducir, evita frenar y acelerar innecesariamente. Algunos estudios han demostrado que la conducción agresiva puede dar lugar a un consumo de combustible un 40% superior al de una conducción tranquila y constante.
  • Trata bien a tu automóvil. Mantener los neumáticos hinchados correctamente puede aumentar la eficiencia del combustible en un 3%, y asegurar que tu coche reciba un mantenimiento adecuado puede aumentarla un 4%. Carga el coche lo mínimo posible para no transportar peso extra.
  • Cuando hagas varios pedidos, intenta combinarlos para reducir el tiempo de conducción.
  • Haz uso de las aplicaciones de tráfico o de información para evitar atascos. (++ Waze, Google Maps, infos…)
  • En viajes más largos, utiliza el control de crucero para ahorrar gasolina.
  • Utiliza menos el aire acondicionado, incluso cuando hace calor.
  • Si quieres comprar un coche nuevo, considera la posibilidad de comprar un vehículo híbrido o eléctrico. Ten en cuenta las emisiones de gases de efecto invernadero de la producción del coche, así como su funcionamiento. Algunos vehículos eléctricos son inicialmente responsables de más emisiones que los vehículos con motor de combustión interna debido a los impactos de su fabricación, pero lo compensan al cabo de tres años. Esta aplicación clasifica los coches en función del kilometraje, el tipo de combustible y las emisiones, tanto de la producción del coche como, si son vehículos eléctricos, de la generación de la electricidad para hacerlos funcionar. (++ http://carboncounter.com/ )

El avión

  • Si vuelas por trabajo o por placer, el transporte aéreo es probablemente responsable de la mayor parte de tu huella de carbono. Si puedes, evita volar; en viajes más cortos, conducir puede emitir menos gases de efecto invernadero.
  • Vuela sin escalas, ya que los aterrizajes y los despegues utilizan más combustible y producen más emisiones.
  • Ve en clase turista. La clase business es responsable de casi tres veces más emisiones que la económica, porque, en la económica, las emisiones de carbono del vuelo se comparten entre más pasajeros; la primera clase puede generar nueve veces más emisiones de carbono que la económica.
  • Si no puedes evitar volar, compensa las emisiones de carbono de tu viaje.

En el trabajo

Pasamos una media de un tercio de nuestra vida en el trabajo. Esto significa que gran parte de nuestras emisiones están relacionadas con nuestro puesto de trabajo. Todas las acciones individuales mencionadas también pueden adoptarse en el espacio de trabajo. Si tienes una empresa, comprueba dónde puedes reducir tus emisiones: desde los servicios y bienes que produce, teniendo una economía circular, hasta la sostenibilidad de las oficinas y los edificios. Valora si las reuniones deben ser presenciales o pueden hacerse en línea, reduce los viajes para las reuniones y piensa en implantar el teletrabajo. Si eres un trabajador, comparte estas ideas con tus colegas y los responsables de la empresa.

Consejos para el “trabajador responsable”:

  • Intenta siempre hacer uso de transporte más sostenible. Sobre todo si trabajas en una gran ciudad.
  • Evita hacer reuniones “físicas” siempre que sea posible. Actualmente existen numerosas plataformas que te permiten hacer reuniones virtuales. Te invitamos a que, cada vez que hagas una reunión virtual, calcules su “huella” para ser consciente del “bien” que estás produciendo.
  • ¿Cuántas veces te has ido del trabajo deprisa y corriendo, y te has dejado el ordenador encendido? Es importante siempre apagarlo y, si es posible, apagar también el enchufe central de la mesa para evitar que otros aparatos (cargador) sigan funcionando toda la noche.
  • ¿Te resulta fácil reciclar en el trabajo? Si es que no, te invitamos a reivindicarlo claramente a tu departamento de recursos humanos.
  • Si paseas de noche por una gran ciudad, verás que hay muchas oficinas que dejan todas las luces de su edificio encendidas para dar una imagen de grandeza y pensar que ofrecen un paisaje nocturno de lo más bonito. Si se trata de tu empresa, te invitamos a reivindicarlo.

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